Un estudio genético de 2023 reveló que nuestros antepasados estuvieron a punto de desaparecer hace aproximadamente 900.000 años. La población humana se desplomó hasta apenas 1.280 individuos reproductores, y permanecieron al borde de la extinción durante 117.000 años. El 98,7% de nuestros ancestros fueron borrados del mapa. Todos los humanos vivos hoy descendemos de ese minúsculo grupo de supervivientes.
Toda la población humana en la Tierra reducida a los habitantes de un pueblo pequeño. Así durante más de cien mil años, constantemente al borde de desaparecer.
Eso es exactamente lo que reveló un estudio revolucionario publicado en Science en 2023. Y el hecho de que estés leyendo esto significa que ese puñado de supervivientes logró salir adelante.
El descubrimiento en nuestro ADN
Usando una técnica llamada FitCoal, investigadores de la Academia China de Ciencias analizaron las secuencias genómicas de 3.154 personas de 50 poblaciones africanas y no africanas. Lo que encontraron fue asombroso.
Los números del apocalipsis
Entre aproximadamente 930.000 y 813.000 años atrás, la población efectiva de humanos ancestrales —es decir, el número de individuos que podían reproducirse exitosamente— se desplomó a solo 1.280 personas.
Para poner esto en perspectiva:
- 98,7% de todos los ancestros humanos desaparecieron
- El colapso duró aproximadamente 117.000 años
- Se perdió un estimado del 65,85% de la diversidad genética que existía antes
- La población era tan pequeña que todos habrían cabido en un estadio de fútbol modesto
No estamos hablando de toda la población mundial cayendo a 1.280 personas (que ya sería catastrófico). Estamos hablando de que solo 1.280 individuos lograron reproducirse y pasar sus genes a la siguiente generación. El número real de humanos vivos pudo haber sido algo mayor, pero solo ese puñado mantuvo viva la especie genéticamente.
¿Qué causó la catástrofe?
El colapso coincide con la transición Pleistocénica Temprana-Media, uno de los cambios climáticos más drásticos de la historia:
- Clima extremo: Ciclos glaciales más largos e intensos, temperaturas globales cayendo, sequías prolongadas en África
- Colapso de ecosistemas: Extinción de megafauna (mamuts, mastodontes, perezosos gigantes) que eran fuente de alimento
- Cambios en lluvias: Regiones habitables convertidas en desiertos, acceso crítico al agua
«El hallazgo abre un nuevo campo en la evolución humana porque evoca muchas preguntas: ¿dónde vivieron estos individuos? ¿Cómo superaron los cambios climáticos catastróficos?», señala el Dr. Yi-Hsuan Pan, coautor del estudio.
El misterio del vacío fósil
Una de las pruebas más intrigantes que respalda este cuello de botella es algo que los paleontólogos han notado durante décadas: un vacío extraño en el registro fósil.
Entre aproximadamente 950.000 y 650.000 años atrás, hay una escasez notable de fósiles humanos tanto en África como en Eurasia. Siempre había sido un misterio. Ahora tiene una explicación posible: si apenas había humanos vivos, lógicamente habría pocos fósiles para encontrar.
Giorgio Manzi, antropólogo de la Universidad Sapienza que participó en el estudio, señaló: «El vacío en los registros fósiles africanos y euroasiáticos puede explicarse por este cuello de botella en el periodo cronológico de la Edad de Piedra Temprana. Coincide con este período propuesto de pérdida significativa de evidencia fósil».
Cómo sobrevivieron 117.000 años
Con solo 1.280 individuos reproductores, ¿cómo sobrevivieron más de cien mil años?
Nick Ashton del Museo Británico plantea: «Esto implicaría que ocupaban un área muy localizada con buena cohesión social para sobrevivir. De mayor sorpresa es la duración estimada de tiempo».
Teorías sobre su supervivencia:
- Refugios climáticos: Áreas específicas de África donde el clima se mantuvo relativamente estable
- Cohesión social extrema: Con números tan bajos, la cooperación era absolutamente esencial
- Control del fuego: Proporcionando calor, comida más segura y protección
- Adaptación tecnológica: Herramientas de piedra y conocimiento compartido
- Selección natural extrema: Rasgos que aumentaron supervivencia se fijaron rápidamente
Cuando nacieron los humanos modernos
Este cuello de botella probablemente desencadenó la aparición de nuevas especies humanas.
La fusión del cromosoma 2
Los chimpancés y gorilas tienen 48 cromosomas. Los humanos modernos tenemos 46. En algún momento, dos cromosomas ancestrales se fusionaron para formar nuestro cromosoma 2. Y esta fusión ocurrió durante el período del cuello de botella.
Chris Stringer del Museo de Historia Natural: «Los homínidos ancestrales tenían 48 cromosomas. En alguna etapa, probablemente durante el cuello de botella, dos se fusionaron, dejando a los humanos modernos con 46».
Durante o después del cuello de botella surgieron: Homo heidelbergensis, Homo sapiens (nosotros), Neandertales y Denisovanos. Todos comparten el cromosoma fusionado.
La presión evolutiva extrema pudo haber acelerado: aumento del tamaño cerebral, mejoras cognitivas, cambios en estructura social, y adaptaciones metabólicas.
La controversia científica
No todos están convencidos de que el cuello de botella fuera tan severo.
A favor: Datos genéticos de 3.154 genomas son consistentes, explica el vacío fósil, coincide con eventos climáticos conocidos.
En contra: Existen sitios arqueológicos que datan de este período en África y Eurasia. Si la población era tan baja, ¿cómo hay evidencia en múltiples continentes?
Ashton y Stringer señalan: «El cuello de botella propuesto necesita ser probado contra evidencia humana y arqueológica. Pudo haber afectado principalmente a un grupo específico en África mientras otras poblaciones de homínidos no experimentaron el mismo colapso».
La recuperación del borde
Alrededor de 813.000 años atrás, la población comenzó a crecer nuevamente. Posibles factores: mejora climática, mejor dominio del fuego, expansión geográfica hacia nuevas regiones, y adaptaciones genéticas ventajosas que se volvieron dominantes en la población superviviente.
Lo que perdimos y ganamos
La pérdida del 65% de diversidad genética tiene consecuencias duraderas: menor resistencia a enfermedades, mayor prevalencia de mutaciones deletéreas, menos variabilidad física.
Pero también hubo efectos positivos: uniformidad que facilitó cooperación, rasgos ventajosos se esparcieron rápidamente, y la presión selectiva extrema aceleró la evolución humana.
Lecciones para el presente
Con 8.000 millones de personas hoy, parece que estamos lejos de un cuello de botella. Pero los riesgos globales (pandemias, guerra nuclear, cambio climático extremo) podrían reducir drásticamente la población.
Si 1.280 personas sobrevivieron 117.000 años con tecnología de la Edad de Piedra, ¿qué podríamos lograr con tecnología moderna si fuera necesario? La resiliencia humana es extraordinaria, pero la fragilidad también es real.
Conclusión: sobrevivientes contra todo pronóstico
Hace 900.000 años, nuestros ancestros fueron reducidos a 1.280 individuos reproductores. El 98,7% de todos los humanos fueron borrados. Durante más de 100.000 años, la especie se tambaleó al borde de la extinción total.
Y sin embargo, aquí estamos.
Esos 1.280 individuos no solo sobrevivieron —prosperaron, se diversificaron, y dieron origen a Homo sapiens, Neandertales, Denisovanos. Todos venimos de un grupo tan pequeño que se habrían conocido entre ellos.
Somos descendientes de los supervivientes más resilientes que jamás existieron. Eso debería hacernos reflexionar sobre nuestra fragilidad, nuestra fortaleza, y nuestra responsabilidad con las generaciones futuras que dependen de que no cometamos los mismos errores que casi nos extinguieron hace casi un millón de años.
La próxima vez que mires a tu alrededor y veas miles de millones de humanos, recuerda: todos compartimos ancestros comunes que sobrevivieron el período más oscuro en la historia de nuestra especie. Y eso nos hace, literalmente, familia.