La hermana de la Mona Lisa: el misterio de la Mona Lisa de Isleworth

En un banco de Suiza, protegida por una seguridad de grado militar, se encuentra una pintura que ha desconcertado a los expertos en arte durante más de un siglo. La Mona Lisa de Isleworth presenta una mujer que se asemeja extraordinariamente al retrato más famoso del mundo, pero con diferencias intrigantes: es más joven, el fondo es distinto, y las dimensiones son ligeramente diferentes. Este cuadro plantea preguntas inquietantes: ¿fue pintado por Leonardo da Vinci? ¿Es una versión anterior de La Gioconda del Louvre? ¿O es una copia magistral de otro artista?

El descubrimiento en Inglaterra

En 1913, Hugh Blaker, un coleccionista y restaurador de arte británico, descubrió una pintura en una mansión de Somerset en Isleworth, un suburbio de Londres. El retrato mostraba una mujer joven con una sonrisa enigmática, una composición y pose sorprendentemente similares a La Mona Lisa de Leonardo da Vinci en el Louvre. Blaker quedó fascinado y compró la pintura. En 1962, Henry F. Pulitzer adquirió la pintura y dedicó años a investigar su proveniencia, concluyendo que era una versión anterior de La Mona Lisa pintada por Leonardo. Actualmente reside en una bóveda bancaria suiza, exhibida ocasionalmente pero mayormente inaccesible para el estudio público. La Mona Lisa de Isleworth comparte características fundamentales con la versión del Louvre: pose de tres cuartos, manos cruzadas, paisaje de fondo, vestimenta similar y la sonrisa enigmática. Sin embargo, las diferencias son igualmente notables. El sujeto en Isleworth parece más joven, con una piel más tersa y rasgos menos maduros. El fondo es diferente, mostrando columnas a los lados y un paisaje con elementos arquitectónicos menos elaborados.

Argumentos a favor de la autoría de Leonardo

Los proponentes de la autenticidad leonardesca presentan varios argumentos. Los análisis técnicos han revelado que ciertas técnicas pictóricas coinciden con los métodos conocidos de Leonardo. El sfumato es característico de su estilo. Los exámenes radiográficos muestran pentimenti bajo la superficie, sugiriendo un proceso creativo activo en lugar de una copia mecánica. Los investigadores argumentan que Leonardo frecuentemente trabajaba múltiples versiones de composiciones. Los documentos históricos describen a Leonardo trabajando en el retrato de Lisa Gherardini durante años sin completarlo. Los escépticos señalan que la copia de obras maestras era una práctica común. Numerosas copias de La Gioconda existen, algunas de calidad considerable. Algunos expertos cuestionan la técnica pictórica, considerándola menos magistral que en obras definitivamente atribuidas a Leonardo. La proveniencia documentada solo retrocede hasta el siglo XIX.

La cuestión de las columnas

Un detalle intrigante son las columnas a los lados en Isleworth. Los estudios preparatorios de Leonardo para La Gioconda muestran columnas, sugiriendo que la versión original las incluía. La del Louvre carece de ellas, posiblemente recortadas posteriormente. Si Isleworth es anterior, ¿por qué retendría las columnas ausentes en la versión final? El escepticismo sugiere que un copista vio los estudios preparatorios con columnas y las incorporó. La comunidad de historiadores de arte está dividida. Algunos expertos respetados han sugerido que Isleworth merece una consideración seria como posible obra de Leonardo. Otros la descartaron definitivamente como una copia posterior. La Institución Mona Lisa Foundation, que representa a los propietarios de Isleworth, ha promovido la investigación apoyando la autenticidad. El Louvre y la mayoría de los académicos establecidos mantienen que La Gioconda del Louvre es la única Mona Lisa autografiada por Leonardo.

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