El 90% del carbón que hemos quemado en la historia humana proviene de un período de 60 millones de años cuando los árboles caían y simplemente… no se descomponían. O al menos eso dice la historia popular. Pero la verdad sobre el origen del carbón podría ser mucho más complicada de lo que creíamos.
Durante el período Carbonífero (hace 359-299 millones de años), vastos bosques cubrían el planeta. Los árboles crecían hasta 50 metros, caían en pantanos tropicales, y se enterraban bajo capas y más capas de vegetación muerta. Con el tiempo, esa madera se convirtió en carbón.
La pregunta es: ¿por qué ocurrió esto masivamente solo durante ese período? ¿De dónde viene realmente el carbón?
La teoría popular: un accidente evolutivo de 60 millones de años
La explicación tradicional que aparece en libros de texto y documentales es dramática:
Los árboles inventaron la lignina (el polímero que hace la madera resistente) hace ~385 millones de años. La lignina es una molécula increíblemente compleja que forma una malla entrelazada en las paredes celulares.
Los hongos y bacterias no podían digerirla. Según esta teoría, ningún organismo había evolucionado las enzimas especializadas (peroxidasas de clase II) necesarias para romper los enlaces químicos de la lignina.
Desfase evolutivo de 60 millones de años. Los árboles crecían, caían en pantanos, y no se descomponían. Se apilaban, se enterraban, y bajo presión geológica se convertían en carbón.
En 2012, un estudio en Science por David Hibbett parecía confirmar esto. Analizando genomas de hongos, calcularon que los hongos de putrefacción blanca (que degradan lignina) evolucionaron hace ~290 millones de años, justo cuando terminó el Carbonífero.
Timing perfecto. Caso cerrado.
O eso parecía.
El giro científico (2016): la evidencia no cuadra
En 2016, Kevin Boyce (Stanford) y William DiMichele (Smithsonian) publicaron un estudio en PNAS demoliendo esta narrativa. Sus argumentos:
1. Muchos carbones del Carbonífero NO tienen lignina
Una gran proporción de carbones están hechos de peridermis de licopsidos (árboles como Lepidodendron) que contenían muy poca lignina. Las tasas de formación de carbón fueron iguales independientemente de si los árboles tenían mucha o poca lignina.
Si la historia es «sin hongos para degradar lignina = carbón», esto no tiene sentido.
2. Hay hongos por todas partes en el registro fósil
«Hay un montón de evidencia de hongos en carbones del Carbonífero si sabes dónde buscar,» dice James Hower, geólogo de la Universidad de Kentucky. Los hongos estaban presentes. Degradaban materia orgánica. Solo que en condiciones de pantano anóxico, la descomposición era muy lenta.
3. Otros organismos degradaban lignina
No solo los hongos de putrefacción blanca podían degradar lignina. Bacterias del suelo y hongos de putrefacción parda también podían modificarla usando enzimas diferentes. No había un único candado esperando una única llave evolutiva.
4. El carbón siguió formándose después
Depósitos masivos de carbón existen en el Pérmico, Mesozoico y hasta hoy (Borneo, cuenca del Congo). Mucho después de que los hongos de putrefacción blanca estuvieran bien establecidos.
«Las altas tasas de acumulación de carbón han continuado hasta el presente donde las condiciones ambientales lo permiten,» escriben los autores.
Entonces, ¿de dónde viene realmente el carbón?
La explicación alternativa: tectónica de placas + clima perfecto.
Durante el Carbonífero, los continentes colisionaban formando Pangea. Esto creó:
- Enormes cuencas sedimentarias junto a cadenas montañosas (como los Apalaches)
- Ubicadas exactamente en los trópicos húmedos, con lluvias constantes todo el año
- Pantanos masivos que se hundían lentamente, llenándose continuamente sin drenar
- Condiciones de bajo oxígeno que ralentizaban la descomposición
«Los patrones de acumulación de carbón tienen mucho sentido en términos de climas húmedos y cuencas abriéndose,» explica Boyce.
La fórmula real para formar carbón:
- Cuencas tectónicas grandes que se hunden
- Clima tropical eternamente húmedo
- Pantanos estancados con poco oxígeno
- Enterramiento rápido de materia orgánica
Cuando estos factores se alinean, se forma carbón. Con o sin hongos.
El Carbonífero fue único porque todas estas condiciones coincidieron simultáneamente a escala global durante decenas de millones de años.
Las consecuencias: cuando los bosques casi congelaron la Tierra
Independientemente de la causa, el Carbonífero fue un período de secuestro masivo de carbono. Millones de árboles absorbiendo CO₂, cayendo, enterrándose antes de liberar ese carbono.
Efectos atmosféricos:
- CO₂ cayó del 2000 ppm → 200 ppm (caída del 90%)
- Oxígeno subió hasta 35% (hoy: 21%)
- Temperaturas globales descendieron, provocando una edad de hielo
Y ese exceso de oxígeno tuvo una consecuencia espectacular: insectos gigantes.
Los insectos respiran por tubos (tráqueas) que distribuyen oxígeno por difusión pasiva. Con más oxígeno disponible, el oxígeno podía difundirse en cuerpos mucho más grandes.
Gigantes del Carbonífero:
- Meganeura: Libélulas con envergaduras de 75 cm (tamaño de gaviota)
- Arthropleura: Milpiés de más de 2 metros
- Pulmonoscorpius: Escorpiones de 70 cm
Experimentos modernos lo confirman: libélulas criadas en atmósferas con 31% de oxígeno crecen 15% más grandes. En 12% de oxígeno, son 20% más pequeñas.
Con 35% de oxígeno, hasta la madera mojada ardía. Los incendios forestales eran apocalípticamente destructivos.
Lo que esto significa hoy: revirtiendo 60 millones de años en dos siglos
El carbón que quemamos para generar electricidad es luz solar almacenada de hace 300 millones de años. Árboles del Carbonífero que absorbieron CO₂, crecieron, cayeron y se enterraron.
En el Carbonífero: CO₂ cayó de 2000 ppm → 200 ppm en 60 millones de años. La Tierra se enfrió.
En la era moderna: CO₂ subió de 280 ppm → 420 ppm en 200 años.
Estamos revirtiendo 60 millones de años de secuestro de carbono en el parpadeo de un ojo geológico. Los mismos bosques que casi congelaron la Tierra hace 300 millones de años están ahora calentándola, porque estamos quemando su legado fósil más rápido de lo que el planeta puede reabsorberlo.
Conclusión: la verdad es más compleja (y eso está bien)
Entonces, ¿de dónde viene el carbón?
Respuesta simple (popular): Los árboles no se pudrían porque los hongos no existían.
Respuesta compleja (probablemente correcta): Una combinación única de geografía tectónica, clima tropical húmedo, cuencas sedimentarias masivas, descomposición lenta en condiciones anóxicas, y sí, posiblemente una relativa escasez de organismos altamente eficientes degradando lignina.
La ciencia rara vez ofrece respuestas simples. La hipótesis del desfase evolutivo era atractiva porque era simple y dramática. Pero la realidad es más matizada.
Lo que sí sabemos con certeza:
- El Carbonífero produjo el 90% del carbón mundial
- Los árboles absorbieron CO₂ masivamente y lo enterraron
- El oxígeno se disparó al 35%, creando insectos gigantes
- El planeta casi se congeló por exceso de secuestro de carbono
- Ese carbón fosilizado está ahora alimentando el calentamiento global
Los bosques del Carbonífero casi mataron al planeta por congelación. Ahora, su legado fosilizado amenaza con matarlo por sobrecalentamiento.
La historia de la Tierra es circular de formas inesperadas. Y nosotros, sin quererlo, estamos cerrando un ciclo que comenzó hace 300 millones de años, cuando los primeros árboles cayeron en pantanos tropicales y, contra todo pronóstico, se quedaron ahí el tiempo suficiente para convertirse en el combustible de nuestra civilización.