La frase que los millennials nunca entenderán: «Aquí es donde entramos»
Si te preguntaras por qué antes se entraba al cine a mitad de película, la respuesta te sorprendería: porque era lo normal. Durante décadas en Estados Unidos, nadie esperaba a que empezara la película para entrar al cine.
Imagina esta escena típica de los años 40-50:
- Llegas al cine cuando te da la gana
- Compras tu entrada
- Entras mientras la película ya lleva 40 minutos
- Te sientas y ves hasta el final
- Ves el noticiero y los cortos
- Vuelves a ver la película desde el principio
- Cuando llegas a la escena donde entraste, susurras: «Aquí es donde entramos»
- Sales del cine
Esto explica por qué antes se entraba al cine a mitad de película: el sistema no estaba diseñado para que vieras las películas de principio a fin, sino en un loop continuo donde entrabas cuando quisieras.
Todo esto cambió un día de junio de 1960, cuando Alfred Hitchcock hizo algo revolucionario con Psycho: prohibió la entrada a cualquiera que llegara tarde.
El «grind policy»: la razón de por qué antes se entraba al cine a mitad de película
Para entender por qué antes se entraba al cine a mitad de película, necesitas conocer el «grind policy» (política de proyección continua). Durante toda la era clásica de Hollywood (1920s-1950s), los cines operaban con un programa en bucle infinito:
- Noticiero (newsreel): 10-15 minutos de noticias actuales
- Corto animado (cartoon): Looney Tunes, Mickey Mouse, etc.
- Cortometraje cómico o documental: 10-20 minutos
- Película principal: 90-120 minutos
- Repetir desde el paso 1
Los espectadores entraban cuando querían, sin importar en qué punto estaba la película. La entrada era un pase de acceso abierto todo el día.
«This is where we came in»: la frase perdida del cine
La frase «This is where we came in» (aquí es donde entramos) era tan común que Variety tituló un artículo en 1941: «‘This Is Where We Came In’ Principle of Film Grind» (El principio de «aquí es donde entramos» del cine continuo).
Warner Bros. supo que Jezebel (1938) con Bette Davis sería un éxito cuando un reportero escuchó al esposo detrás de él decir a mitad de película: «Aquí es donde entramos», y su esposa responder: «¡Sí, pero quiero ver el resto otra vez!»
Esta costumbre explica completamente por qué antes se entraba al cine a mitad de película: el sistema lo permitía y la gente lo hacía habitualmente.
Directores y exhibidores odiaban esta costumbre
Aunque entender por qué antes se entraba al cine a mitad de película requiere conocer el sistema de exhibición, también hay que saber que muchos lo odiaban:
Cecil B. DeMille especialmente resentía que los espectadores, y no él, decidieran cómo experimentar sus películas. Después de trabajar arduamente para crear suspenso o romance, los directores detestaban que la gente irrumpiera a mitad y rompiera el hechizo.
El primer intento fallido: campaña de 1937
En 1937, un exhibidor harto escribió a Motion Picture Herald quejándose. Citando películas como After the Thin Man, Camille y The Plainsman, que «dependían de que las audiencias las vieran desde el principio», propuso una campaña nacional «Go-to-the-Show-on-Time» (Ve-al-cine-a-tiempo).
La campaña fracasó rotundamente. La gente seguía entrando cuando quería.
El experimento fallido de «All About Eve» (1950)
El productor Darryl F. Zanuck y el director Joseph L. Mankiewicz intentaron cambiar la costumbre en 1950 con All About Eve. Exigieron a los exhibidores:
- No sentar a nadie después del inicio
- Evacuar el teatro al finalizar cada función
El legendario Roxy Theatre de 6,000 asientos en Times Square fue el lugar del experimento el 13 de octubre de 1950.
Resultado: Después de solo 4 días, Fox canceló el experimento. Los cinéfilos impulsivos se negaron a esperar y fueron a cines cercanos que los dejaban entrar.
Una triste declaración de Fox reconoció: «No puedes romper con un solo compromiso el hábito de medio siglo de ir al cine cuando te gusta.»
Esto demuestra que aunque ya en 1950 intentaban cambiar la razón de por qué antes se entraba al cine a mitad de película, la costumbre era demasiado arraigada.
16 de junio de 1960: Cómo Hitchcock terminó con la costumbre de entrar a mitad de película
La revolución no vino de Hitchcock inicialmente, sino de Jerry Pickman, vicepresidente de Paramount. Quería «proteger el giro de la historia y el final» de Psycho y crear la atmósfera perfecta para asustar a la gente.
Hitchcock corrió con el plan: «Psycho es más disfrutable cuando se ve desde el principio y se procede hasta el final. Me doy cuenta de que este es un concepto revolucionario, pero hemos descubierto que Psycho es diferente de la mayoría de las películas. No mejora cuando se proyecta hacia atrás.«
La noche del estreno: guardias Pinkerton y puertas cerradas
El 16 de junio de 1960, los cines DeMille y Baronet en Nueva York estrenaron Psycho con el edicto: «Nadie… PERO NADIE… será admitido después del inicio.»
- Guardias uniformados Pinkerton hacían cumplir la política
- Carteles mostraban a Hitchcock señalando su reloj como maestro regañando estudiantes
- Los pases eran cada 2 horas para la película de 109 minutos
- Práctica «fill and spill»: llenar y vaciar el teatro con eficiencia militar
El periodista que probó la política y perdió
William Braden, columnista del Chicago Sun-Times, pensó que era publicidad falsa. Compró un ticket para Psycho en Chicago y exigió entrar a mitad de proyección.
«De ninguna manera», dijo el gerente. Un guardia Pinkerton bloqueó su entrada.
Esto demostró que finalmente habían encontrado la forma de cambiar por qué antes se entraba al cine a mitad de película: haciendo cumplir la regla de verdad.
Por qué funcionó Psycho cuando All About Eve fracasó
Hay 5 razones de por qué Hitchcock logró terminar con la costumbre de entrar a mitad de película:
1. Giro argumental genuinamente importante: La escena de la ducha mata a la estrella principal (Janet Leigh) en el primer acto. Impensable en 1960. Proteger esto era crucial.
2. Marketing como evento especial: La restricción era parte del espectáculo. No era solo «ven puntual», era «participa en un evento revolucionario».
3. El tráiler icónico de Hitchcock: Él mismo apareció explicando la regla, dándole autoridad y legitimidad.
4. Timing perfecto (1960): La televisión estaba cambiando hábitos. La gente se acostumbraba a ver narrativas completas de principio a fin en casa.
5. Compromiso total: A diferencia del experimento de 4 días de All About Eve, Paramount mantuvo la política durante TODO el estreno.
El legado: Cómo cambió para siempre ir al cine
Sesenta años después de Psycho, nadie piensa en entrar al cine a mitad de película. La costumbre murió completamente.
Hitchcock no solo cambió una política de exhibición, cambió cómo concebimos la experiencia cinematográfica.
Antes de Psycho: El cine era como la TV, algo que sintonizabas cuando querías.
Después de Psycho: El cine se convirtió en un evento temporal específico que requiere tu atención completa desde el primer fotograma.
Comparación: Antes vs. Después de Psycho
| Aspecto | Antes de Psycho (1920s-1960) | Después de Psycho (1960-hoy) |
|---|---|---|
| Entrada al cine | Cuando quieras | Antes de que empiece |
| Proyección | Loop continuo | Sesiones específicas |
| Evacuación | No obligatoria | Al terminar la película |
| Experiencia | Fragmentada, repetible | Completa, de principio a fin |
| Frase típica | «Aquí es donde entramos» | [No existe] |
La ironía final
Hoy técnicamente podrías entrar a mitad de película. Los cines ya no tienen guardias bloqueando entradas. Pero nadie lo hace.
Hitchcock cambió fundamentalmente cómo pensamos sobre las películas. La idea de que una película debe verse como narrativa completa de principio a fin ahora es tan obvia que parece absurdo que alguna vez fuera diferente.
«This is where we came in» murió en 1960. Y nunca resucitó.
Conclusión: Por qué ya nadie entra al cine a mitad de película
La respuesta a por qué antes se entraba al cine a mitad de película tiene dos partes:
- Por qué ERA normal: El sistema «grind policy» de proyección continua lo permitía y fomentaba
- Por qué DEJÓ de serlo: Alfred Hitchcock con Psycho (1960) impuso una regla que otros habían intentado pero fracasado, y cambió permanentemente la cultura cinematográfica
La próxima vez que llegues puntual al cine, recuerda: eso no es «lo normal desde siempre». Es el legado de Hitchcock y una escena de ducha que cambió Hollywood para siempre.